30 oct. 2008

EL HATHA YOGA TÁNTRICO, 2ª PARTE

CHAKRAS, LOS NIVELES DE LA CONCIENCIA. Chakra significa rueda de energía. Los chakras pertenecen a nuestro sistema energético. Su existencia no se puede demostrar directamente. Los chakras representan nuestros distintos niveles de conciencia:

Muladhara-chakra. Se localiza en la pelvis, al final de la columna vertebral. Su elemento es la tierra. Simboliza nuestra capacidad de enraizarnos en nuestra propia vida. Su animal simbólico es un elefante. Se identifica con el sentido del olfato.

Svadhishthana-chakra. Se localiza en el abdomen. Significa hogar del Yo. Se identifica con aquello que conforma nuestra personalidad. Su elemento es el agua. Su animal simbólico es un monstruo marino mitológico. Está conectado con el sentido del olfato. Este chakra está fuertemente relacionado con la fuerza de la luna en el sentido de introversión, mirar hacia dentro, dirigido hacia la propia vida espiritual.

Manipura-chakra. Se localiza en el epigastrio. Se localiza la energía vital y nuestra fuerza de actuación y trato con el poder. Región en la que desarrollamos nuestro ego. Su elemento es el fuego y su animal simbólico es el carnero. Está estrechamente ligado con el sentido de la vista. Este chakra se relaciona con la fuerza del sol, la extroversión dirigida al mundo exterior.

Anahata-chakra. Se localiza en el pecho. Relacionado con la capacidad para entender lo no pronunciado o de sentir o ser capaz de entender un ambiente. Relacionado con los sentimientos, afectos, amor, compasión y entrega a lo divino. El elemento es el aire y su animal simbólico el antílope. Está relacionado con el sentido del tacto. Es el lugar donde se diluyen las controversias y se combinan armónicamente.

Vishuddha-chakra. Se localiza en el cuello. Significa la purificación de los sentidos, el procesamiento cuidadoso de nuestras sensaciones, registrando a modo de observador cómo interpretar nuestras sensaciones objetivamente. También significa el tratamiento cuidadoso de las palabras. Su elemento es el éter y su animal simbólico el elefante blanco que simboliza belleza y sabiduría. Está relacionado con el oído y la capacidad de atender de forma pura.

Ajña-chakra. Se localiza en la frente. Significa lugar de la orden, del cometido. Se refiere al encargo de autoconocerse. Este autoconocimiento sólo es posible con el trabajo de las partes de la mente: análisis, reflexión, contemplación e intuición. Está relacionado con el sentido del equilibrio. Su elemento son los “manas” o fuerzas del espíritu. No se identifica con ningún animal.

Sahasrara-chakra. Se localiza en la coronilla. Simboliza la expansión de nuestra alma en el espacio infinito y atemporal de lo divino. Este chakra no se corresponde a ninguno de los sentidos ni a ningún animal ya que está por encima de todos los sentidos y de todos los elementos.

Texto raíz:
EL GRAN LIBRO DEL YOGA
ANNA TRÖKES
CIRCULO DE LECTORES

REIKI SEGÚN...ELLA

El Reiki es un método de sanación a través de la imposición de las manos, que sana desde dolencias físicas, psíquicas hasta las del espíritu, pero para mi además es una forma de vivir, de sentir, de ser, de hacer, un método de vida, una filosofía. Es algo que cuando lo conoces sientes la necesidad de saber más sobre ello.

Reiki en mi vida ha supuesto un antes y un después. Un antes porque he roto con muchos complejos y problemas de mi pasado que pesaban en mi como un gran lastre, y un después porque después de conocer Reiki mi vida ha cambiado en gran parte, la mía y la de mi familia, ya que no sólo yo he recibido tratamientos, incluso he llegado a iniciarme en el primer nivel, sino que mis padres y mi hermano están tanto iniciados en diferentes niveles como también han recibido tratamiento. Así que el cambio ha sido asombroso, ha afectado mi vida y la de mi familia.

El primer contacto que yo tuve con Reiki fue a través de mi madre, ella y mi hermano habían comenzado a ir y no paraba de animarme a que lo hiciera. Al principio, la verdad no le hacía mucho caso, era bastante escéptica en cuanto al tema, me parecía imposible creer que lo que me contaba era cierto, yo no creía en lo que no veía. Hasta que tuve mi primer encuentro con mi profesora de Reiki, la naturalidad con la que me explico en lo que trataba me hizo que me picara la curiosidad y sin dudar demasiado cogí cita para recibir mi primer tratamiento y el que cambiaría mi vida.

Llegué a la consulta sin demasiadas ilusiones de que aquello pudiera resultar efectivo, pero bueno, pensé que total perdía el tiempo en otras cosas por qué no probar con esto y si no funciona pues “nada”. Pero cuando el tratamiento comenzó sentí un gran peso en mi pecho que no me dejaba respirar, intentaba pensar que lo que estaba sintiendo era fruto de mi imaginación y que tal cosa no estaba ocurriendo, intenté por todos los medios que me fueron posibles controlar lo que estaba sintiendo pero me fue imposible y tuve que decirle que parara y que me ayudara a incorporarme, que no sabía lo que me ocurría pero que no podía respirar. Hoy por hoy esa presión ya no existe gracias a Reiki, hoy por hoy ese peso ha desAparecido y junto a él muchas cosas más. Hacía unos años había sufrido una relación muy tormentosa con maltrato tanto físico como psicológico por parte de mi pareja en aquel momento, desde entonces yo no había vuelto a ser la misma, y cuando algo no anda bien resulta que ya nada va bien, todo en todos los ámbitos de mi vida andaba patas arriba.

Ese primer tratamiento fue el principio del fin de muchos fantasmas de mi vida que me acompañaban sin dejarme levantar cabeza.

Actualmente me realizo auto tratamientos cada vez que los necesito o cuando tengo un rato, soy, o eso creo, una persona muy diferente de la que hace dos años fue por primera vez a recibir un tratamiento de Reiki. He tenido múltiples experiencias y las sigo teniendo, como he dicho al principio Reiki es una forma de vida para mí, es algo con lo que vivo y necesito para mi misma.

28 oct. 2008

EL HATHA YOGA TÁNTRICO

La enseñanza del Hatha-Yoga está ligada al asceta tántrico Goraksha. El término Hatha-Yoga aparece a partir del siglo X en el norte de India.

En el Hatha-Yoga existen muchAs similitudes con el camino del Yoga Clásico de Patañjali, pero también con vertientes más antiguas del yoga.

LA VISIÓN TÁNTRICA DEL MUNDO, TODO ES ENERGÍA. El Universo y la creación, infinita en sus formas, son energía de diferentes oscilaciones. Una piedra tiene oscilaciones de baja frecuencia, plantas, animales y personas poseen oscilaciones de una frecuencia más alta y un pensamiento o un sentimiento tiene una oscilación muy alta o muy rápida. No hay nada en este sistema que esté por encima o por debajo de otra cosa. No hay jerarquías ya que todo es igualmente divino y valioso para la totalidad de la creación.

El micro y el macrocosmos son idénticos. Los elementos de los que se compone el Universo se encuentran también en nuestro cuerpo, nuestro “pequeño universo”. Estos sistemas son interdependientes, entrelazados entre sí.

El cuerpo, la mente y el alma son interdependientes e influyen unos en otros.

EL CAMINO DEL CUERPO. Hemos de influir en nuestro cuerpo, en nuestros estados mental y emocional. El Hatha-Yoga es el “camino del cuerpo” pero no sólo se centra en lo corporal sino también en la totalidad del ser humano. Los ejercicios corporales, la respiración y la concentración son concebidos como medio para obtener unas metas. Una de ellas es purificar el cuerpo, liberarlo de problemas, de sobrecargas musculares para que pueda circular la energía vital. Para ello sirven las posturas y ejercicios dinámicos que se realizan acompañados de la respiración y que también nos exigen para su consecución de un estado de concentración.

POLARIDAD. La polaridad es un principio fundamental del tantra. Del término HATHA, tenemos que HA se traduce por sol, aspecto masculino, actividad, extroversión, raciocinio…y THA se traduce por luna, aspecto femenino, pasividad, introversión, conocimiento intuitivo. Estos dos aspectos son unidos por el Hatha-Yoga para su trabajo conjunto en la totalidad del ser.

ALEGRÍA. El centro de atención dentro del Hatha-Yoga es la consecución del estado de gozo y alegría.

EL CUERPO COMO REGALO DIVINO. Nuestro cuerpo es un regalo divino y un amigo. Sólo a través de él estamos capacitados para tener experiencias y aprender de ellas. El Hatha-Yoga nos ofrece después de los ejercicios físicos, métodos para encauzar la energía por medio de los ejercicios de respiración guiada, las contracciones de los músculos de puntos concretos del cuerpo que son llaves energéticas del mismo, las posturas del cuerpo y manos para concentrar la energía interior o mudras y las visualizaciones. Uno empieza a ocuparse de la toma de conciencia y del desarrollo de los chakras.

LOS 5 CUERPOS. Según el pensamiento hindú nos componemos de 5 cuerpos y cada uno envuelve al que está abajo. Estos cuerpos o capas entran en contacto unos con otros y actúan entre sí, equivalen simbólicamente a los diferentes aspectos del ser humano. Estos 5 cuerpos están unidos entre si a través de los chakras:

El cuerpo de la alimentación. Es el cuerpo que se compone de huesos, músculos, órganos y demás estructuras orgánicas. Es la base de todos los demás cuerpos. En él la energía vital oscila de manera densa y lenta.

El cuerpo de la energía. Todo cuanto se mueve en el cuerpo: respiración, sangre, linfas, metabolismo…mantiene con vida al cuerpo de la alimentación y en función de cómo oscile la energía en él podemos sentirnos llenos de energía o relajados.

El cuerpo de la mente. Sentimientos, sensaciones, recuerdos y pensamientos. La oscilación de la energía vital es aquí más fina y rápida.

El cuerpo de la diferenciación. Es nuestra capacidad para analizar y decidir. La oscilación de la energía en este cuerpo es incluso más fina y rápida.

El cuerpo de la felicidad. Se activa cuando estamos concentrados en nosotros mismos, cuando estamos en paz con el mundo y con nosotros, cuando somos felices. En este cuerpo la energía vital oscila de un modo agudo y fino.

Texto raíz:
EL GRAN LIBRO DEL YOGA
ANNA TRÖKES
CIRCULO DE LECTORES

2 oct. 2008

EL VALOR DE LAS COSAS. REIKI SEGÚN...EVA

Hace ya un tiempo, antes de iniciarme en Reiki, alguien me dijo que, cuando recibes algo de los demás, debes agradecérselo, porque tarde o temprano se te devolverá lo agradecido de manera multiplicada.

A partir de entonces, puse esto un poco en práctica. Fui incluyendo la palabra “gracias” en más ocasiones de las hasta ahora dadas.

Coincidió que yo estaba en una etapa de cambios a diversos niveles, y parece ser que ante ciertas inseguridades, los consejos que te van dando, los tienes más presentes por el “por si acaso…”.

Al tiempo, le supe dar realmente valor y explicación al consejo que esta persona me dio en su día. Fue al iniciarme en Reiki. Para mí, iniciarme en Reiki, entre otras cosas, me ha permitido sensibilizarme más con lo que me rodea y darle el valor que, realmente para mí, tiene todo.

La sociedad nos empuja a llevar un ritmo trepidante de vida. Ese ritmo, nos impide a veces parar (o frenar) y pensar, porque la mayoría de actividades diarias las hacemos mecánicamente.

Parar y pensar, frenar y pensar o en definitiva darnos cuenta de que vamos dejando de lado cosas pequeñas pero muy importantes, cosas que pasan, y que si no estamos atentos pasan, pero desapercibidas.

Ejemplo:
- Gracias por venirte conmigo….(a lo que contesta)
- ¡ Pues ya ves! No tiene importancia.

¿Cuántas veces se nos ha dado este tipo de situaciones…?

Yo creo que muy a menudo. Y con el agradecimiento damos a entender que para lo que a una persona tal o cual cosa no es importante (porque no le ha costado un gran esfuerzo) para nosotros ha sido de gran ayuda.

Esta actitud ante la vida la transmites indirectamente a las personas que te rodean, hasta puntos gratamente insospechados.

Eva

PATAÑJALI. EL CAMINO DEL YOGA, 2ª PARTE

Ser consciente es un método efectivo para aclarar mi mente y mis acciones, me ayudará a reconocer y evitar sufrimientos futuros y también lo de los demás.

Por ello, he de aprender a utilizar la parte analítica de mi conocimiento de forma directa y constructiva, por medio de un proceso, de un método. Los 8 peldaños del Yoga:

principios éticos universales:
· Trato comprometido y respetuoso con todos lo seres vivos, tener cuidado de no lastimar a nadie, tratarnos a nosotros mismos con cariño.
· Realidad y sinceridad.
· Ser consciente de nuestros deseos. Rechazo del tener y querer, sobre todo de lo que no nos pertenece.
· Mesura en las acciones.
· No acumular. Sólo poseer lo que realmente necesitamos. Las posesiones oprimen.

reglas de comportamiento personal:
· Pureza. Cuidado en no manchar nuestro cuerpo, nuestra alma, nuestro entorno. Abandonar la preocupación por el envejecimiento y ocuparnos de la belleza interior.
· Estar satisfechos con lo que tenemos y apreciar todos los aspectos de nuestra vida, en lugar de un continuo deseo de aquello que aún no tenemos o somos. Aceptarse y gustarse a uno mismo.
· Esfuerzo permanente. Sacar provecho de las experiencias penosas y desagradables durante el proceso de autoconocimiento y autodesarrollo. Nos brindan la oportunidad de conseguir una mayor perseverancia y resistencia. Disciplina.
· Autorreflexión. Sobre dónde nos encontramos en estos momentos en nuestra vida, sobre lo que nos mueve, sobre qué es lo que ocupa nuestra mente. Desarrollar una continua atención hacia nuestra actitud, acompañando nuestro propio proceso interior. Una forma de ayudarnos a nosotros mismos es leyendo.
· Desarrollo de la fe en una fuerza superior y devoción por lo divino. Confiar en que el camino que hemos elegido funcione.

las posturas o asanas. El yoga clásico sólo conocía una postura: la postura del loto. Todas las demás fueron desarrolladas por el Hatha Yoga siglos más tarde. Los principios éticos y las reglas de comportamiento son la introducción a cualquier vertiente del yoga. Sin embargo, la mayoría de personas comienzan su camino del yoga con los ejercicios corporales. Los que intenta cada postura es permanecer con el cuerpo en silencio pero sin que nos cueste ningún esfuerzo. La inmovilidad en la postura ayuda al espíritu a tranquilizarse, sirve de unión concentración de todo nuestro ser. El cuerpo ha de encontrar placer y no dolor en las posturas y desarrollarse en ellas, así la energía podrá circular libremente por un cuerpo relajado. Aprenderemos a dosificar nuestros ejercicios, ver nuestros límites para expandirnos sin forzarnos demasiado.

control de la respiración o pranayama. Durante la respiración aprenderé a reconocer y mejorar mi comportamiento. La respiración refleja nuestro estado de ánimo y la inquietud de nuestra mente. Podemos ayudar a la mente a tranquilizarse si variamos la respiración, regulando inhalación y exhalación y realizando interrupciones en la respiración. Los pranayamas nos liberan de obstáculos interiores que dificultad nuestra capacidad de percepción, de darnos cuenta de las cosas y de cómo las vemos.

el control de los sentidos. Capacidad de dominar nuestros sentidos y de retirarnos hacia nuestro interior. Aprender a que nuestros sentidos no reaccionen ante cualquier estímulo. De esta forma, nuestros sentidos ya no nos distraerán, sino que se centrarán en el objetivo de nuestras acciones.

la concentración. Capacidad de concentrarse, capacidad de mantener la atención en lo que estamos haciendo y de mantener nuestra mente despejada. Podremos ocuparnos entonces de forma más profunda de cualquier acción, pensamiento, tema o consideración. Aprender a concentrarse no se trata de aprender a hacer algo nuevo, sino de liberar una capacidad olvidada y entrenarla.

la meditación. Es concentrarnos en una sola cosa durante un espacio de tiempo prolongado, así desarrollaremos un mayor contacto y entendimiento. Entonces, seremos capaces de fundirnos con nuestra tarea, nos olvidaremos de nosotros mismos y perderemos el sentido del tiempo. Observar sin distorsiones, sin la fuerza de nuestros filtros, miedos, emociones, experiencias…. . Estar en estado meditativo significa estar en estado de observador. Desde la posición del observador vemos las cosas como son. No las queremos cambiar, las aceptamos tal y como son. Podemos observarnos a nosotros mismo como objeto de nuestra meditación, mirar hacia nuestro interior para investigarnos. En este proceso finalizan las expectativas que tenemos puestas en nosotros mismos, los pensamientos que tenemos sobre nosotros, la imagen que tenemos sobre nosotros. Podemos vernos como somos realmente, aceptarnos y entendernos. La meditación nos enseña de forma progresiva a prestar una mayor atención y a través de ésta se desarrolla la capacidad del observador que fija su mirada neutral y autentica en el mundo.

la unión total. Unirse significa convertirse totalmente en lo que hacemos o sentimos. Significa que nosotros y el mundo somos una sola cosa. No me fijo en lo que me separa de las otras personas, sino en lo que me une a ellas. Es el cese de cualquier esfuerzo, acción y lucha. Es un estado de apertura, entrega y aceptación. No significa resignación, tenemos que vigilar continuamente. Es un estado de libertad interior.

Texto raíz:
EL GRAN LIBRO DEL YOGA
ANNA TRÖKES
CÍRCULO DE LECTORES